Periodistas Unidos. Ciudad de México. 30 de septiembre de 2025.– A vísperas de conmemorar su primer aniversario como presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo reivindicó este martes la reversión de las políticas neoliberales como el logro más emblemático de su gestión, en un balance que fusiona avances legislativos con resultados tangibles en equidad social y soberanía nacional. Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria enfatizó que las 19 reformas constitucionales y 40 nuevas leyes aprobadas en los últimos 12 meses han «resarcido una parte del daño provocado por el periodo neoliberal», dejando atrás lo que calificó como una «oscura noche» de privilegios y corrupción para inaugurar una era de democracia participativa y justicia redistributiva.
El eje de su narrativa fue la reforma al Poder Judicial, aprobada en septiembre de 2024 y que culminó en junio de 2025 con las primeras elecciones populares para ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), magistrados y jueces, un hito que Sheinbaum describió como «inédito y profundamente democrático». «Se termina la era del nepotismo, la corrupción y los privilegios; ahora el pueblo decide quiénes imparten justicia», afirmó, acompañada por el nuevo presidente de la SCJN, Hugo Aguilar Ortiz, en un guiño a la continuidad de la Cuarta Transformación (4T) iniciada por su antecesor, Andrés Manuel López Obrador. Esta elección, que involucró a más de 90 millones de votantes registrados, no solo democratizó el acceso al poder judicial, sino que simboliza, según analistas, el desmantelamiento de estructuras elitistas heredadas de administraciones previas como la de Enrique Peña Nieto.
En el frente económico y energético, Sheinbaum resaltó la cancelación de las reformas estructurales de 2013-2014, que habían abierto Pemex y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) a la inversión privada en detrimento de la soberanía nacional. «Hemos fortalecido a Pemex y CFE como empresas públicas integrales al servicio del pueblo», declaró, aludiendo a la operación plena de la Refinería Dos Bocas (Olmeca), que alcanzó el 90% de su capacidad en 2025, reduciendo la importación de combustibles en un 25% y generando 50 mil empleos directos. Complementando este rubro, la nueva Ley de Telecomunicaciones garantiza el derecho de las audiencias y acceso universal a internet, mientras que reformas a las leyes eléctricas y petroleras verticalizan la integración de estas entidades estatales, un contrapeso directo al modelo privatizador neoliberal.
Los indicadores sociales refuerzan su optimismo: la pobreza se redujo del 41.9% al 29.5% en los últimos seis años, sacando a 13.5 millones de personas de la miseria, y México se posiciona como el segundo país con menor desigualdad en América, solo por detrás de Canadá. Sheinbaum atribuyó estos avances a la entrega de 850 mil millones de pesos en programas de bienestar a 32 millones de familias, incluyendo pensiones universales elevadas a rango constitucional, y un aumento del 12% al salario mínimo en 2025 –el incremento acumulado de 135% desde 2018–, que ha impulsado el consumo interno sin generar inflación desbocada (3.5% en julio). En salud, el abasto de medicamentos alcanzó el 90%, y en educación, se invirtió un 193% más en proyectos de investigación y becas al extranjero.
No obstante, en seguridad –otro pilar de su discurso–, la mandataria reportó una reducción del 32% en homicidios dolosos, gracias a la integración de la Guardia Nacional a la Secretaría de la Defensa Nacional y la construcción de 13 mil cuarteles. Otras reformas destacadas incluyen el reconocimiento constitucional de pueblos indígenas y afromexicanos como sujetos de derecho público, con 20 mil comunidades recibiendo 12 mil millones de pesos directamente; la prohibición de vapeadores y maíz transgénico para proteger la salud y la biodiversidad; y la garantía de seguridad social para trabajadores de plataformas digitales.
En el ámbito internacional, Sheinbaum subrayó la resiliencia ante presiones de Estados Unidos, como los aranceles de Trump, manteniendo un superávit comercial y el peso por debajo de los 19 dólares, con 36 mil millones en inversión extranjera directa en el primer semestre. Con una aprobación superior al 70%, según encuestas recientes, su gestión se presenta como un puente entre la 4T y un futuro de soberanía ampliada.
Mientras el 1 de octubre marca el cierre simbólico de este ciclo, Sheinbaum cierra con una promesa: «No con palabras vacías, sino con resultados». En el Zócalo, donde la historia se teje con reformas, el antineoliberalismo de la 4T no es solo retórica: es el blueprint de un México que, por fin, reparte la luz después de la noche.

