Vergüenza no es derrochar…
¡Chale, chale! ¡Ya bájenle! ¿Qué? Ora van a decirnos en qué mesón, posada o banca de algún parque nos vamos a dormir. Ni nuestra jefecita santa —si es que la tenemos— nos dice a dónde hay que ir ni dónde vamos a caer. Cuando viajamos a…