Oposición de hoy desahuciada; la que viene, no
Envejecidos, enfermos de nostalgia; desgastados en todo: credibilidad, capital político, seguidores, chayote, negocios raros. Se quedan sin nada; en nuevas mesas de “análisis” las convierten en vitrinas de anfiteatros donde huele a cadáver…