Dos belgas de la Global Sumud Flotilla inician huelga de hambre en prisión israelí por detención ilegal

Periodistas Unidos. Ciudad de México. 04 de octubre de 2025.- En un gesto de protesta radical contra su detención en aguas internacionales, dos activistas belgas de la Global Sumud Flotilla –el abogado de derechos humanos Alexis Deswaef y la activista de Bruselas Latifa Gharbaoui– iniciaron una huelga de hambre indefinida este viernes en la prisión de Saharonim, en el desierto del Néguev. Los participantes, parte de los más de 440 detenidos por fuerzas israelíes durante la intercepción de la flotilla humanitaria a Gaza, denuncian «trato degradante» y violaciones al derecho internacional, en un acto que ha movilizado a miles en Bélgica y Europa. Flotilla Belgium, la organización que coordinó su participación, confirmó la medida extrema, que busca presionar por su liberación inmediata y visibilizar el bloqueo israelí a la Franja de Gaza, vigente desde hace 18 años y calificado por Amnistía Internacional como un factor clave en la «hambruna inducida» que azota a Gaza.

Deswaef, presidente de la Liga de Derechos Humanos de Bélgica y exmiembro del Parlamento Europeo, y Gharbaoui, fundadora de la Asociación de Mujeres Musulmanas de Bélgica, abordaron el velero Liberté desde el puerto de Ostende el 25 de septiembre, como parte de la coalición de 42 embarcaciones que zarpó de España, Italia, Grecia y Túnez. Su misión: entregar ayuda simbólica –medicinas, alimentos y suministros médicos para paliar la crisis en Gaza, donde la guerra ha dejado al borde del colapso a 2.3 millones de habitantes– y desafiar el asedio naval. Interceptados el 1 de octubre a 70 millas náuticas de la costa gazatí, los belgas fueron trasladados a Ashdod, procesados en audiencias exprés sin acceso a abogados y recluidos en Saharonim, un centro de detención conocido por condiciones precarias en el sur de Israel.

La huelga de hambre comenzó a las 18:00 horas locales, tras rechazar la «deportación voluntaria» que Israel exige para agilizar el proceso. «No firmaremos nada que legitime esta piratería estatal. Nuestra salud se deteriora, pero nuestra voluntad de romper el bloqueo es inquebrantable», declaró Deswaef en un mensaje grabado antes de la intercepción, difundido por Flotilla Belgium. Gharbaoui, de origen marroquí y activista por los derechos de las migrantes, agregó en un audio: «Esto es por las madres de Gaza que ven morir a sus hijos de hambre. No comeremos hasta que nos liberen o nos dejen llegar». Los organizadores reportan que ambos recibieron atención médica inicial, pero temen complicaciones por deshidratación, especialmente en el calor del desierto, donde temperaturas superan los 35°C.

El Ministerio de Asuntos Exteriores belga confirmó que su embajador en Tel Aviv visitó a los detenidos el jueves, verificando su «estado de salud aceptable» pero exigiendo «acceso consular irrestricto y repatriación humanitaria». «Estamos en contacto constante con las autoridades israelíes para garantizar sus derechos», afirmó el portavoz David Jordens en una rueda de prensa en Bruselas. Sin embargo, el Gobierno de Alexander De Croo enfrenta presiones internas: más de 4.000 manifestantes se congregaron ayer frente al Ministerio de Exteriores, con pancartas como «Liberen a Alexis y Latifa» y «Bélgica contra el genocidio», convocados por ONG como Oxfam y la Liga Árabe Europea. El primer ministro tuiteó: «Apoyamos la diplomacia pacífica, pero condenamos cualquier detención arbitraria».

Israel, por su parte, mantiene que la flotilla era una «provocación orquestada por Hamás» en una «zona de combate activo», y que los activistas fueron advertidos para cambiar curso. El Ministerio de Exteriores israelí ha deportado ya a 147 participantes –incluyendo grupos a Estambul, Roma y Madrid–, pero rechaza la huelga de hambre como «teatro político». «Todos están sanos y recibirán atención; la deportación es inminente para quienes cooperen», indicó un portavoz, publicando fotos de Deswaef y Gharbaoui en celdas compartidas. Críticos como la ONU y Reporteros Sin Fronteras –que denuncia el arresto de 20 periodistas a bordo– ven en estas acciones una violación del Convenio de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, que protege misiones humanitarias en alta mar.

Esta no es la primera huelga de hambre en el contexto de la flotilla: en junio, el activista brasileño Thiago Avila inició una similar en el mismo penal por el bloqueo a Gaza. La Global Sumud Flotilla, impulsada por la Freedom Flotilla Coalition, insiste en que el fracaso operativo no frena su «sumud» –resistencia en árabe–. «Alexis y Latifa representan a miles: no nos detendremos hasta que Palestina sea libre», afirmaron los organizadores en un comunicado. Mientras protestas escalan en Bruselas, París y Berlín, y con deportaciones pendientes para belgas y otros europeos, la huelga de hambre de los dos flamencos se erige como un recordatorio visceral de la crisis gazatí, donde la ONU reporta «niveles catastróficos de hambre». En Saharonim, el silencio roto por el ayuno podría ser el grito más audible contra un bloqueo que, para muchos, es ya un crimen colectivo.