Periodistas Unidos. Washington. Estados Unidos. 16 de diciembre de 2025.- Las secciones mexicana y estadounidense de la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA/IBWC) firmaron este lunes el Acta 333, un acuerdo que busca erradicar de manera urgente y definitiva la crisis de aguas residuales en el río Tijuana, un problema ambiental y de salud pública que ha persistido por décadas y afecta a comunidades en Baja California y el sur de California.
El pacto, respaldado por la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA), incorpora por primera vez un enfoque integral que considera el crecimiento demográfico futuro de Tijuana, elemento clave ausente en acuerdos previos. Incluye nuevos proyectos de infraestructura en México, programas de investigación, monitoreo reforzado y planes de operación y mantenimiento alineados con estándares internacionales.
Entre las medidas destacadas:
- Desarrollo de un plan maestro de infraestructura hidráulica para Tijuana en un plazo de seis meses.
- Construcción de la nueva Planta de Tratamiento de Aguas Residuales Tecolote-La Gloria antes de 2028.
- Evaluación de viabilidad para un emisor submarino en la Planta San Antonio de los Buenos.
- Creación de un grupo de trabajo binacional y una cuenta especial en el Banco de Desarrollo de América del Norte para costos de mantenimiento.
- Cronograma para limpieza de sedimentos y residuos en el cauce del río.
La mayoría de las iniciativas se ejecutarán en 2026 y 2027, con expectativas de reabrir playas cerradas, eliminar olores pestilentes y restaurar el valle del río Tijuana. El administrador de la EPA, Lee Zeldin, celebró el avance como un paso hacia una «solución al 100%», enfatizando que sin considerar el aumento poblacional, esfuerzos previos habrían sido insuficientes.
Este acuerdo cumple con el Memorando de Entendimiento firmado en julio de 2025 y responde a presiones recientes, incluyendo reclamos públicos sobre contaminación transfronteriza. Autoridades de ambos países coincidieron en que beneficiará la salud pública, el medio ambiente y la economía regional, reduciendo significativamente descargas no tratadas al Pacífico.

