Festival Rockout 2026: El Velódromo Olímpico será el epicentro del punk internacional

Periodistas Unidos. Ciudad de México. 20 de abril de 2026.- La Ciudad de México se prepara para recibir una de las reuniones más contundentes de la escena punk y hardcore de los últimos años con la llegada del Festival Rockout. El próximo sábado 2 de mayo de 2026, el Velódromo Olímpico será la sede de este encuentro generacional que reunirá a instituciones históricas del género como Bad Religion, la influyente banda californiana que ofrecerá su única presentación en el país en esta etapa de su carrera. El cartel se distingue por una curaduría que equilibra leyendas internacionales con lo mejor del circuito latinoamericano y nacional, reafirmando al punk no solo como un género musical, sino como una identidad cultural vibrante en la capital. Los boletos ya se encuentran disponibles a través del sistema Superboletos.

Uno de los momentos con mayor carga simbólica será el debut en Latinoamérica de los londinenses Cock Sparrer, referentes absolutos del street punk y el Oi!, quienes han incluido este festival como parte de su gira de despedida tras décadas de historia. A ellos se suma la energía de 2 Minutos, pilares del punk en español desde Argentina, y la diversidad sonora de Save Ferris con su ska punk californiano, así como la estética de Doyle Wolfgang von Frankenstein (ex Misfits). La escena mexicana estará representada por agrupaciones fundamentales como Atoxxxico, Garrobos, Acidez y Out of Control Army, reflejando la vitalidad de un movimiento nacional que se ha mantenido firme a través de la autogestión y la independencia.

Más allá de los escenarios, el Rockout 2026 busca ofrecer una experiencia de cultura urbana integral. El Velódromo Olímpico contará con espacios dedicados a la lucha libre, pista de skateboard, exhibiciones de tatuaje, juegos mecánicos y un pabellón especializado en cerveza artesanal, elementos que dialogan directamente con las expresiones alternativas del público asistente. Bajo esta premisa, el festival se proyecta como un punto de encuentro donde convergerán distintas generaciones de seguidores del punk, el hardcore y el ska, celebrando la vigencia de un movimiento que continúa construyendo su presente desde la resistencia y la música en vivo.