Semillero Zapatista 2026: Moisés expone cómo los programas oficiales destruyen las comunidades y Marcos narra cuento sobre educación sexual en la autonomía
Por Alejandro Meléndez
Periodistas Unidos. San Cristóbal de las Casas, México. 03 de abril de 2026.- En la cuarta sesión del Semillero “La Tormenta dentro y fuera según las comunidades y pueblos zapatistas”, realizada este viernes por la tarde en el CIDECI, el Subcomandante Insurgente Moisés presentó la segunda parte de “Una ventana al zapatismo: Una ventana a los programas gubernamentales contrainsurgentes en territorios de pueblos originarios zapatistas II”. Por su parte, el Capitán Insurgente Marcos continuó con “Una mirilla a la Tormenta en el Mundo: Los Objetivos y las Víctimas”, culminando con el cuento “El Amor y el Desamor según el Sistema de Educación Autónoma Zapatista”.
La sesión contó con un ambiente distendido. Marcos bromeó sobre la ausencia temporal de “la Verónica”, quien estaba practicando ballet con las niñas zapatistas tras recibir “leotardos o petardos” de una bailadora invitada, y advirtió que si no aplaudían fuerte, “van a morir miserablemente”.
Moisés: los estragos sociales de los programas gubernamentales
Moisés relató testimonios directos de hermanos y hermanas que participan en programas como Sembrando Vida. Contó que inicialmente se les pidió sembrar árboles y frutales (mango, aguacate, guanábana), pero después el gobierno exigió volver a tumbarlos para plantar maíz y frijol, sin considerar que los árboles ya daban sombra y que la tierra está fragmentada en parcelas de 2 a 2.5 hectáreas.
“Ya no hay dónde sembrar. Tuvimos que pelear con nuestro hermano para que nos diera una hectárea”, relató un hermano. Moisés denunció que esto genera destrucción de lo sembrado, pérdida de tiempo y mayor pobreza, obligando a muchos a talar nuevamente para sobrevivir.
También alertó sobre la descomposición social: proliferación de cantinas, consumo de drogas y robos de herramientas (hachas, machetes, monturas) para financiar las adicciones. En una comunidad, jóvenes drogadictos fueron encerrados en un “chiquero” familiar como medida desesperada ante robos y amenazas de violación o asesinato.
Criticó la beca escolar, que según los testimonios hace que los padres envíen a sus hijos solo por el dinero, el cual muchas veces termina en las cantinas. Comparó esto con los jóvenes zapatistas de las escuelas autónomas, que ya venden en cooperativas y tiendas.
Denunció otras prácticas:
- Proyectos de “mejoramiento” de caminos que pavimentan solo tramos cortos (menos de un kilómetro) y con grosor insuficiente, destruidos rápidamente por troceros del crimen organizado.
- Programas como “Nuestra Escuela” que exigen a las autoridades comunitarias firmar entrega de terrenos escolares, amenazando con cárcel si la comunidad usa el espacio para fiestas o reuniones.
- Conflictos en zonas turísticas donde Semarnat impide la repartición de solares a jóvenes que forman pareja, generando divisiones internas.
- Entrega de recursos (600 mil o un millón de pesos) supuestamente para que la comunidad decida, pero que terminan en tranzas con transportistas o en repartos individuales.
- Uso de programas para comprar votos y amenazar con quitar apoyos si no se vota por el gobierno actual.
“Es una burla. Es control y dominio disfrazado de ayuda”, concluyó Moisés. Dijo que estos programas están rompiendo el tejido comunitario, promoviendo individualismo, corrupción y enfrentamientos internos, incluso entre familiares.
Marcos: víctimas y objetivos de la tormenta, y el cuento de la educación sexual
Marcos profundizó en las víctimas de las guerras silenciosas y visibles. Señaló que los procesos comunitarios son el mayor temor del sistema porque cuestionan la necesidad misma de la “pirámide” (el poder vertical). “No es el ejército norteamericano o israelí lo que más temen, sino la organización desde abajo que puede prescindir del Estado”, afirmó.
Criticó el uso político de la historia oficial por parte de la 4T, que reivindica el Imperio Azteca como pasado glorioso, ignorando que ese imperio dominaba y sacrificaba a otros pueblos originarios. “Defienden una pirámide de cartón piedra mientras destruyen las comunidades reales”, dijo.
Habló de cómo los gobernantes rehacen la historia para simular soberanía cuando ya no controlan territorio, moneda ni mercado interno. Recomendó renunciar a la idea de “cambiar las cosas desde adentro”, pues quien entra al poder termina sirviendo a facciones del crimen organizado o sobreviviendo con concesiones.
Luego narró el cuento “El Amor y el Desamor según el Sistema de Educación Autónoma Zapatista”, ambientado en una Asamblea General de Gobiernos Autónomos Locales (GALES) con más de 1,300 participantes discutiendo el contenido educativo.
Al llegar al tema de educación sexual, la asamblea se divide: unos temen que fomente “pendejaes” y destruya la familia; otros argumentan que es necesario para evitar embarazos no deseados, enfermedades y violencias, y para enseñar respeto. Un joven y una joven deciden “practicar” directamente. Son descubiertos y llevados ante la asamblea del pueblo, donde defienden que ya hicieron “el examen práctico” y exigen que, si los castigan por hacerlo mal, también les den premio si lo hacen bien.
El cuento, lleno de humor y picardía, ilustra las tensiones entre usos y costumbres, teoría y práctica, y la vida real en la autonomía zapatista. Marcos cerró recordando que mañana se recibirán donativos para el quirófano en construcción y se presentará un Judas vestido de agente del ICE.
La sesión terminó con aplausos y el anuncio de que el semillero continúa este sábado 4 de abril a las 13:00 horas.
El evento mantiene su enfoque en analizar “la tormenta” desde la mirada colectiva zapatista, confrontando tanto la destrucción provocada por programas gubernamentales como las contradicciones globales del sistema.