¿Casa del Poeta o Cabaret?

Por Humberto Musacchio

Periodistas Unidos. Ciudad de México. 15 de junio de 2026.- Escribe Myriam Moscona: Los que piensan que la Casa del Poeta Ramón López Velarde ya se salvó de su desaparición, se equivocan. La Casa del Poeta hace tiempo que se extinguió. Ya no existe su patronato. Su equipo de trabajo está disperso y tampoco existe la fundación que le daba un presupuesto ínfimo para su operación. Se hizo mucho y se perdió mucho en ese amadísimo espacio. Se perdió la oportunidad de haber construido una memoria de centenares de poetas que pasaron por allí. Estoy segura de que en esos 33 años, la edad santificada de los años de López Velarde, se habría podido crear un acervo único. Habrá que reconstruir lo que ya se destruyó. A la Casa la fueron asfixiando hasta que le dieron el tiro de gracia y apenas sale a la luz el por qué y el para qué. Las bibliotecas de Novo y Huerta deben ser protegidas. Es un legado y no una ocurrencia. No estoy en contra de los cabarets. Estoy en contra de cancelar un espacio único en todo el país, que estimuló al gremio entero con talleres, lecturas, mesas de trabajo, presentaciones, actividades multidisciplinarias y encuentros generacionales. Está circulando una carta en defensa de la Casa del Poeta. Quienes deseen firmarla la hallarán en https://c.org/8wDrKHCtdc.

BELLINGHAUSEN, POR LA POESÍA

En Desinformémonos, la publicación de internet que dirige la muy inteligente Gloria Muñoz, el colega Hermann Bellinghausen le recuerda a quien lo haya olvidado, que “la poesía no es un mercado. No llena estadios ni librerías. No enriquece a nadie. Existen editoriales comerciales (no las grandes trasnacionales) que dan espacio a la poesía. Pero, sobre todo, los poemas y libros circulan de mano en mano o en las márgenes ‘independientes’ de festivales y ferias del libro. Por eso tiene relevancia la Casa del Poeta, establecida en un recinto histórico de indiscutible legitimidad y puertas abiertas. Lo peor del giro impuesto a la Casa por la Secretaría de Cultura capitalina es su tufo a oportunismo comercial y su poco convincente argumentación culturalosa. Qué culpa tenemos de que la titular del ramo haya sido actriz y cabaretera culta en el pasado y (que) quizás ésa siga siendo su verdadera vocación…”.

PRIMERA PROTESTA, PRIMERA

El viernes se realizó una primera protesta para exigir que se respete la Casa de Poeta como tal y se le dote de una adecuada dirección, a cargo de alguien que haya leído bien a López Velarde y entienda del género literario, tenga relaciones con el gremio y sea buen organizador. También, que en este sexenio en el que se desconfía de la cultura, se apoye debidamente a esa institución que ha rendido un muy buen servicio. Se pide integrar un consejo con poetas, vecinos de la Casa y autoridades. La colonia Roma tiene espacios que pertenecen al gobierno federal o al de la ciudad y ahí puede instalar Ana Francis Mor su cabaret, por el cual, dice el poeta Ernesto Lumbreras, ella tiene un “interés personalísimo”, pues la hoy funcionaria ha hecho carrera en la actuación y administración de antros donde hay talento, pero que tienen otra vocación. Por lo pronto ya se anunció otra manifestación para el viernes de esta semana.

BREVIARIO…

El próximo sábado, en Oakland, California, habrá de celebrarse el acto Art of Resistence, para recordar a la querida Rini Templeton, que le dio al Taller de Gráfica Popular sus mejores años como artista. Música, palabras y una muestra colectiva de gráfica serán parte de la celebración. @@@ En buena hora, el Fondo de Cultura Económica acaba de editar Tea Room. Mujeres obreras, considerada la mejor novela de Luisa Carnés, una de las escritoras que nos trajo el exilio republicano español, quien murió con su hijo en un accidente automovilístico que dejó viudo al inolvidable Juan Rejano, quien muy buenos servicios rindió a la cultura. © 2025 Imagen – Excélsior. Todos los derechos reservados. El contenido de este sitio y de la edición impresa está protegido por la Ley Federal del Derecho de Autor. Prohibida la reproducción total o parcial sin autorización previa y por escrito. El material de terceros conserva sus propios derechos.