Sheinbaum defiende el blindaje del Palacio Nacional con vallas ante protestas inminentes
Periodistas Unidos. Ciudad de México. 12 de noviembre de 2025.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo justificó este miércoles la instalación de vallas metálicas de tres metros de altura alrededor del Palacio Nacional y el Zócalo capitalino, medida que busca prevenir actos violentos durante las manifestaciones convocadas por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y el colectivo “Generación Z México”. En su conferencia matutina, la mandataria enfatizó que el despliegue no pretende reprimir el derecho a la protesta, sino proteger la integridad de manifestantes, policías, periodistas y el patrimonio histórico del emblemático edificio presidencial.
«Nosotros tenemos una responsabilidad de cuidar el Palacio Nacional. Es un monumento histórico, un símbolo de nuestro país», declaró Sheinbaum desde el Salón Tesorería del Palacio, al recordar incidentes previos como los ocurridos el 21 de mayo pasado, cuando presuntos provocadores infiltrados en una marcha de la CNTE agredieron a reporteros y resultaron heridos elementos policiales por el uso de artefactos incendiarios. La presidenta alertó sobre la presencia de grupos ajenos a las manifestaciones pacíficas, como los conocidos “bloques negros”, que «se insertan en las protestas y utilizan distintos artefactos para quemar», lo que podría derivar en enfrentamientos de alto riesgo.
Las vallas, instaladas el martes por autoridades de la Ciudad de México, rodean no solo el Palacio Nacional, sino también el Palacio de Bellas Artes y el Ángel de la Independencia, en un perímetro que limita el acceso al Centro Histórico. Sheinbaum argumentó que «es mejor poner las vallas a que haya un enfrentamiento que ponga en riesgo la vida de alguna persona», y subrayó que esta estrategia se aplica desde hace tiempo ante la recurrencia de estos grupos violentos. Sin embargo, la medida ha generado críticas en redes sociales, donde usuarios como la periodista Erika Velasco cuestionaron la selectividad del blindaje, al notar que un grupo de personas en casas de campaña —posibles simpatizantes del gobierno— permanecen al interior del perímetro.
Antecedentes de las protestas
La CNTE, particularmente su Sección 22 de Oaxaca, ha convocado a movilizaciones para los días 13 y 14 de noviembre en demanda de mejoras salariales y contra reformas educativas, pese a que Sheinbaum cuestionó la pertinencia de dirigirlas al Palacio Nacional. «No vemos qué necesidad hay de venir a Palacio Nacional. No tiene que ver con que no hay diálogo. Están abiertas las puertas», afirmó la presidenta, al revelar que su administración planea mesas de trabajo en Oaxaca con los docentes y acusó a la protesta de tener un «toque político distinto al original», posiblemente influido por la oposición de derecha.
Por su parte, “Generación Z México” ha anunciado una marcha para el 15 de noviembre contra la inseguridad y la violencia en el país, un movimiento juvenil que ha ganado tracción en redes sociales. Sheinbaum reconoció el derecho de los jóvenes a expresarse, pero ironizó sobre su impacto: «Ni a chavorrucos llegan», en referencia a la supuesta manipulación por actores políticos opositores. Esta convocatoria se suma a un historial de tensiones entre el gobierno y movimientos estudiantiles, recordando las protestas feministas y estudiantiles durante su gestión como jefa de Gobierno de la CDMX, donde el uso de vallas ya fue controvertido.
En el ámbito digital, la noticia ha generado un torbellino de opiniones en X (antes Twitter). Medios como Chilango y Libertad-Oaxaca reportaron la justificación oficial, mientras que usuarios independientes destacaron la ironía de blindar un símbolo de “acceso popular” en pleno gobierno de la Cuarta Transformación.
Implicaciones y reacciones
La decisión de Sheinbaum revive debates sobre el equilibrio entre seguridad pública y libertad de expresión en México, un país donde las protestas han sido clave para cambios sociales, pero también han derivado en vandalismo. Organizaciones como Article 19, aunque no han emitido un comunicado oficial al momento, han criticado en el pasado medidas similares por limitar la cobertura periodística. Mientras tanto, el gobierno federal insiste en que las vallas no impiden las manifestaciones, sino que las canalizan hacia un marco de «respeto y seguridad».
Con las protestas a la vuelta de la esquina, el Centro Histórico de la capital permanece en alerta. Sheinbaum concluyó: «El objetivo es proteger la vida de las personas. Ese es el objetivo de las vallas». El país observa si estas barreras contendrán la indignación social o solo avivarán las llamas de la disidencia.